" Reconstrucción " del hombre de Piltdown en un periódico británico. Era una broma. La prueba del radiocarbono demostró que el cráneo pertenecía a una mujer de unos seiscientos años y la mandíbula, a un orangután de 500 años procedente de las Antillas. La identidad del culpable constituye un misterio, pero la broma consiguió confundir a los investigadores de la evolución durante cerca de medio siglo.
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